It's Never Too Late to Open Your Heart/ Nunca es Demasiado Tarde para Abrir tu Corazón

By GLAAD |
June 29, 2011

It's Never Too Late to Open Your Heart

As a proud native New Yorker, I felt ecstatic when I saw that marriage equality was finally becoming a reality in my home state. But something else happened this past weekend that made me equally ecstatic.  I witnessed firsthand the power that media has to change people’s hearts and minds, and in particular, the incredible role that Spanish-language media plays in U.S. society. On Sunday, June 26, before heading out to NYC’s LGBT Pride March to celebrate with my community, I had breakfast with my stepfather, a man who is 90 years old and was raised in a modest family in a poverty-stricken neighborhood in Peru. In the 28 years that I’ve known him, to my knowledge, he has never known of any LGBT family or friends and rarely touched the topic of my sexual orientation or any LGBT issues. This day was different, though. The very first thing he said to me was “Did you hear that there is now marriage equality for same-sex couples?” My jaw dropped.  Then he plunged into detail about the Stonewall uprisings in 1969, and he didn’t stop there. He went on to tell me everything he learned about the LGBT movement that he read in an 8-page special feature in El Diario La Prensa, New York’s largest Spanish-language daily—using proper terminology! I was completely blown away. I couldn’t help but think back to the difficult moments I had with my family throughout my life. At 18, when I came out as bisexual, my mother reacted violently and could not accept me for who I was, so we stopped speaking. My stepfather, though set in his ways, was admirable for not quickly passing judgment on others, and he never showed me any resentment or criticism about whom I dated.. But he was also admirable for his commitment to family. Five years after my mother and I stopped speaking, I ran into my stepfather in the street. Being a man of few words, he immediately invited me to come over to my mother and his home for dinner. I felt very nervous yet angry, but I was able to muster up the courage to go. That night, my mother and I finally reconciled, and she eventually came to tolerate, but not fully accept, me because of my sexual orientation. Thinking back to these moments, I realize that much of my mother and stepfather’s growing acceptance and understanding of who I am is due in large part to the fact that there have been more and more positive representations of LGBT people and issues in Spanish-language media in recent years than ever before. My mother and stepfather are among millions of Latinos, particularly those who  are Spanish-dominant, who are very trusting of media and are loyal consumers of radio, television and newspapers. And these millions have gotten to hear stories of LGBT people’s struggles and successes as told in telenovelas, talk shows, and in the news. I know firsthand that these are stories that move and touch all people regardless of age or education levels. I know firsthand that the more people get to know us in the media, the more support and acceptance for LGBT people there is. And I know that while the road for my mother to achieve 100% unconditional love for me is still a long one, the hope that my stepfather has given me gives me more motivation to not give up on her or on anyone. He proved to me that it is never too late to break away from stereotypes and play a role in helping LGBT people live safer, healthier and happier lives. As we finished breakfast on the morning of June 26, my stepfather told me to be careful when I was out in the West Village because he was afraid that those angered by marriage equality’s passage would want to react violently. But even though he felt somewhat assured that because of my size and presence no one would pick on me, I felt comforted in knowing that, like any parent, he will be always be concerned for my well-being and safety. He will always want to protect me no matter what. More importantly, he reminded me family never turns its back on family.  So don’t give up hope. To learn more about GLAAD’s work with Spanish-Language Media, see http://www.glaad.org/programs/spanishlanguage and watch the Advocate On-Air's  special about GLAAD's Spanish-Language Media department. Keep up with updates from GLAAD’s Spanish-Language Media team at http://glaadblog.org/category/communities/glaad-latinao.

Nunca es Demasiado Tarde para Abrir tu Corazón

Como un orgulloso neoyorquino por nacimiento, me puse radiante de alegría al ver que  por fin la igualdad matrimonial se iba a convertir en realidad en mi estado.  Pero algo más pasó este pasado fin de semana que me puso igual de radiante de alegría. Yo fui testigo de lo poderoso que son los medios de comunicación en cuanto a su capacidad de cambiar las mentes y corazones de la gente, y en particular, el impacto y papel importante que los medios en español tienen en la sociedad estadounidense. Antes de salir al desfile de orgullo LGBT de Nueva York para celebrar con mi comunidad el domingo, 26 de junio, yo desayuné con mi padrastro, un hombre de 90 años que fue criado en una familia humilde en una zona empobrecida de Perú. En los 28 años que lo he conocido, hasta que yo sepa, él nunca ha sabido de familiares o amigos LGBT ni siquiera ha tocado el tema de mi orientación sexual o cualquier asunto LGBT. Sin embargo, este día fue diferente. La primera cosa que me dijo fue “¿Oíste que ya hay igualdad matrimonial para parejas del mismo sexo?” Me quedé boquiabierto. Luego entró en gran detalle acerca del levantamiento de Stonewall en 1969, y no se detuvo. Siguió a contarme todo lo que había aprendido sobre el movimiento LGBT en una cobertura especial en El Diario la Prensa, el periódico de habla hispana más grande de Nueva York, y  para rematar, usando la terminología correcta.  Me dejó sin palabras. En ese entonces no pude hace otra cosa más que recordar los momentos difíciles que he tenido con mi familia a lo largo de mi vida. A los 18 años, cuando salí del clóset como bisexual, mi mama reaccionó violentamente y no me pudo aceptarme por quien yo era. Entonces dejamos de hablarnos por completo. Mi padrastro, aunque acostumbrado en su manera de ser, era admirable por no juzgar a otros, y por no guardarme resentimiento ni criticarme por salir con ciertas personas. Pero era admirable también por su devoción y compromiso a la familia. Cinco años después que  mi madre y yo nos dejamos de hablar, me encontré con mi padrastro en la calle. Siendo un hombre de pocas palabras, él inmediatamente me invitó a cenar en la casa que compartía con mi madre. Me sentí muy nervioso y a la misma vez, enojado, pero pude darme las fuerzas necesarias para ir. Esa noche, mi madre y yo finalmente nos reconciliamos. Eventualmente ella me llegó a tolerar, pero no pudo aceptarme completemente por mi orientación sexual. Pensado en estos momentos, me doy cuenta de que esa creciente aceptación y comprensión por parte de mi madre y padrastro por quien soy se debe al hecho de que ha habido más representaciones positivas de personas y temas LGBT en los medios de español en los últimos años. Mi madre y padrastro están entre millones de Latinos, particularmente esos que son dominantes en el español, quienes confían en los medios y son fieles consumidores de la radio, televisión y periódicos. Y estos millones han llegado a oír las historias de las luchas y éxitos de personas LGBT en novelas, programas de entrevistas y las noticias. Yo sé de primera mano que estas historias conmueven  a todas las personas, sin importar sus edades o niveles de educación. Yo sé por experiencia personal que a medida que la gente nos llega a conocer en los medios, habrá más apoyo y aceptación para las personas LGBT. Y sé que el camino para que me madre logre a tenerme un amor incondicional a un 100% es uno largo, la esperanza que mi padrastro me ha dado me da la motivación para no darme por vencido y para perder las esperanzas con ella o cualquier otra persona. Él me ha demostrado que nunca es demasiado tarde para rechazar a los estereotipas y tomar un papel en ayudar a personas LGBT vivir vidas seguras, saludables y felices. Al terminar nuestro desayuno la mañana del 26 de junio, mi padrastro me dijo que tuviera cuidado mientras que estaba en el West Village porque temía que las personas enojadas por la aprobación de la igualdad matrimonial reaccionarían violentamente. Pero aunque él se sentía algo asegurado de que por mi tamaño y presencia nadie me molestaría, me sentí confortado en saber que como cualquier padre, él siempre estará  preocupado por mi bienestar y seguridad. Él siempre me va a querer proteger sin importar las circunstancias. Pero sobre todo, me hizo recordar que la familia nunca le da la espalda a la familia. Entonces, no pierdas la esperanza y no te des por vencido. Para saber más acerca del trabajo de GLAAD con los medios en español, visita a http://www.glaad.org/programs/spanishlanguage . También puedes ver el especial en inglés del Advocate On-Air sobre el departamento de Medios en Español de GLAAD. Para mantenerte al tanto con las actualidades del equipo de Medios en Español de  GLAAD, visita a http://glaadblog.org/category/communities/glaad-latinao.